La misma noche fría se asomaba por la ventana de aquella casa donde todo empezó. Parecía que nada era diferente, todo se encontraba exactamente igual, aquella cortina que cubría las ventanas, evitando a posibles mirones, aquella mesa ruidosa que estaba inclinada para un lado de tantos golpes que recibió.
La misma computadora, con una pantalla rara de color rosado, y la misma escena de siempre, aquel joven desanimado conversando con la pantalla, riéndose de cosas sin sentido y haciendo caras mientras dialogaba.
Todo parecía normal, nada era diferente hasta que un sonido extraño lo deslumbro, su cara cambio, las muecas en ellas radiaban, una esperanza y una alegría brotaron de él.
Una pequeña ventana surgió en el monitor rosado, de un momento a otro empezaron a sonar “tucutin’s”.
-Hola, como estas? :D
- Bien, y tú?
- Cansado, he estado todo el día leyendo =/
- Ah ya... yo también, pero estoy normal
- Ah bueno, yo si me canse...
- Bueno... y que haciendo?
- Nada, conversando contigo supongo, no?
- jajaja, lol, que más pues
- xD! Viendo algunas cosas en Facebook, escuchando música... tú?
- Messenger, facebook, msn, música, lo de siempre...
- Ah bueno, no me sorprende, jajaja >-
- Si pues, oie un rato ya vengo.
- Okey...
(“ella” ha cerrado sesión)
Apenas salio un dibujo plomo la cara del joven cambio, algo pasaba sentía todo muy frío, quizás ella no quería conversar. De un momento a otro él joven empezó a sentir punzadas en el pecho, en el lado izquierdo y en el brazo del mismo lado, no sabia que era, por un momento no se sintió bien, de pronto cayo al piso desde la silla en donde estaba sentado. Pasaron unos minutos hasta que abrió los ojos al escuchar el “tucutin”, recordaba haber perdido el conocimiento y se dio cuenta que se encontraba en el piso, por lo que se puso de pie para atender el tucutín, nunca había experimentado algo como lo ocurrido, pero no le dio importancia.
Al ver quién era la persona que lo llamaba, se sorprendió, era ella, que se había conectado para decirle que la sacaban de la maquina, pero que si quería salir al día siguiente, ir al cine o algo, que cualquier cosa que la llame. Para cuando acabo de leer el texto, el mensaje de ha cerrado sesión volvió a aparecer.
No podía creer lo que había pasado, de la nada le había dicho ella para salir, hizo lo que cualquiera haría, llamarla, busco su celular en su cuarto, y se dispuso a llamarla cuando recordó que no había recargado saldo, pero quiso confirmarlo pidiendo el informe de saldo, para su sorpresa tenía 20 soles, no sabe como pero ahí estaba y él no iba a desaprovechar esa oportunidad.
(Ring... Ring... Ring...)
-Aló?
- Hola que tal... soy el chico de las poesías, tú fiel admirador, jajaja.
- Ja ja ja... que chistoso eres.
- Lo sé, jajaja. Oie disculpa que no te respondí, me distraje, tú sabes, soy un chico ocupado, ajajaja.
- Que habrás estado haciendo pues... jajaja
- ¿Oie que? Jajaja, no nada, muchas conversas abiertas. Bueno te llamaba por lo que dijiste para salir?
- Ah sí, esque no sé, quiero ir al cine, que dices vamos? Pasale la voz a Paul y Cesar, diles que vengan también, yo llamaré a Mariana y a Maricel, que dices?
- Sale, yo les digo al par de vagos, entonces como es, donde nos encontramos?
- Ammm supongo que en plaza, no? A las 5:30?
- Okei, te espero en plaza, en donde está el teleticket de Wong, yo llevo a cesar y Paul. Nos vemos mañana, no seas falla eh!
- Jajaja, como crees oye... que lo haya hecho una vez no significa que te vaya a dejar plantado de nuevo...
- ah sí claro, al final el que pasa roche soy yo, mira ah!
- Ok, ok, vas a ver que si iré y a tiempo!
- Eso hay que verlo, más bien te dejo, que se me acaba el saldo...
- Ok, cuidate, nos vemos mañana.
- Bye
Saldo le quedaba un montón, pero le entro un temor a que esto se acabe y se desanime, no sabia como, pero había logrado sacar una “cita” en parejas, claro Paul y Cesar irían también, pero ellos son sus mejores amigos, ellos lo apoyarían y serían el soporte que él necesitaba ahora. El joven, a pesar de la emoción, logro descansar bien, mejor que nunca.
La luna se oculto más rápido de lo que le tomo salir, era un día claro, pero sin rastro de sol, se respira una aire puro como nunca, el joven no sabía si era porque era de esa forma o porque ese día era perfecto para él, sentía que nada saldría mal. Las horas pasaron rápido, en ellas había aprovechado en llamar a Paul y cesar para decirles de la salida, a lo que ellos dijeron que normal, que a las 5:30 estarían en plaza y que cualquier cosa lo apoyarían, también aprovecho para relajarse jugando videojuegos en Internet, si bien no era productivo, era relajante.
El ritual de un hombre para acicalarse es más rápido que el de una mujer, pero en caso de una cita con una chica soñada, uno se toma el tiempo y es lo que nuestro joven hizo. Eran las 3 de la tarde cuando empezó poniendo su terma planchado su ropa, todo a mínimo detalle, a pesar de vivir a 15 minutos del lugar designado para encontrarse, era una salida y todo tenía que ser perfecto, nada en él podía fallar. Eran las 4:30 y estaba listo, peinado a un estilo callejero con pelo parado, todo impecable, bañado en colonia, había estado ahorrando para comprarse un celular de S/. 400, pero nada importaba al fin saldría con ella, la bolsa debajo de su cama con las monedas y billetes tenía un total de S/. 260, de los que saco S/. 200.
Verifico que todo estaba bien hasta las 5 de la tarde que salio de su casa rumbo al paradero, la tarde estaba tranquila no había mucha gente en la calle, aún estaba claro. Al llegar al paradero, como nunca, habían 3 carros parados, vacíos, como esperándolo, de la nada el cobrador del carro del medio grita “Cincuenta toda la marina” a lo que él sube y apenas lo hace el carro arranca.
Llego a Plaza San Miguel alrededor de las 5:20, aún tenía 10 minutos para la hora pactada, no se apresuró, fue calmado, como nunca. Tan calmado que el mismo se sorprendió, de tal forma que no notó que en el camino vino solo en el carro y que este no sé paro en ningún paradero, como si quisiera que él llegase a su destino.
Llegó a teleticket de Wong a las 5:30 en punto, Plaza San Miguel por lo general es un centro comercial lleno de gente, y ese día no fue la excepción, pero teleticket, misteriosamente, estaba vacío. No paso mucho tiempo para que llegara ella, estaba muy hermosa, el joven se puso nervioso pero reunió todas sus fuerzas para decirle...
- Hola A...
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Parte 2 :D
La misma computadora, con una pantalla rara de color rosado, y la misma escena de siempre, aquel joven desanimado conversando con la pantalla, riéndose de cosas sin sentido y haciendo caras mientras dialogaba.
Todo parecía normal, nada era diferente hasta que un sonido extraño lo deslumbro, su cara cambio, las muecas en ellas radiaban, una esperanza y una alegría brotaron de él.
Una pequeña ventana surgió en el monitor rosado, de un momento a otro empezaron a sonar “tucutin’s”.
-Hola, como estas? :D
- Bien, y tú?
- Cansado, he estado todo el día leyendo =/
- Ah ya... yo también, pero estoy normal
- Ah bueno, yo si me canse...
- Bueno... y que haciendo?
- Nada, conversando contigo supongo, no?
- jajaja, lol, que más pues
- xD! Viendo algunas cosas en Facebook, escuchando música... tú?
- Messenger, facebook, msn, música, lo de siempre...
- Ah bueno, no me sorprende, jajaja >-
- Si pues, oie un rato ya vengo.
- Okey...
(“ella” ha cerrado sesión)
Apenas salio un dibujo plomo la cara del joven cambio, algo pasaba sentía todo muy frío, quizás ella no quería conversar. De un momento a otro él joven empezó a sentir punzadas en el pecho, en el lado izquierdo y en el brazo del mismo lado, no sabia que era, por un momento no se sintió bien, de pronto cayo al piso desde la silla en donde estaba sentado. Pasaron unos minutos hasta que abrió los ojos al escuchar el “tucutin”, recordaba haber perdido el conocimiento y se dio cuenta que se encontraba en el piso, por lo que se puso de pie para atender el tucutín, nunca había experimentado algo como lo ocurrido, pero no le dio importancia.
Al ver quién era la persona que lo llamaba, se sorprendió, era ella, que se había conectado para decirle que la sacaban de la maquina, pero que si quería salir al día siguiente, ir al cine o algo, que cualquier cosa que la llame. Para cuando acabo de leer el texto, el mensaje de ha cerrado sesión volvió a aparecer.
No podía creer lo que había pasado, de la nada le había dicho ella para salir, hizo lo que cualquiera haría, llamarla, busco su celular en su cuarto, y se dispuso a llamarla cuando recordó que no había recargado saldo, pero quiso confirmarlo pidiendo el informe de saldo, para su sorpresa tenía 20 soles, no sabe como pero ahí estaba y él no iba a desaprovechar esa oportunidad.
(Ring... Ring... Ring...)
-Aló?
- Hola que tal... soy el chico de las poesías, tú fiel admirador, jajaja.
- Ja ja ja... que chistoso eres.
- Lo sé, jajaja. Oie disculpa que no te respondí, me distraje, tú sabes, soy un chico ocupado, ajajaja.
- Que habrás estado haciendo pues... jajaja
- ¿Oie que? Jajaja, no nada, muchas conversas abiertas. Bueno te llamaba por lo que dijiste para salir?
- Ah sí, esque no sé, quiero ir al cine, que dices vamos? Pasale la voz a Paul y Cesar, diles que vengan también, yo llamaré a Mariana y a Maricel, que dices?
- Sale, yo les digo al par de vagos, entonces como es, donde nos encontramos?
- Ammm supongo que en plaza, no? A las 5:30?
- Okei, te espero en plaza, en donde está el teleticket de Wong, yo llevo a cesar y Paul. Nos vemos mañana, no seas falla eh!
- Jajaja, como crees oye... que lo haya hecho una vez no significa que te vaya a dejar plantado de nuevo...
- ah sí claro, al final el que pasa roche soy yo, mira ah!
- Ok, ok, vas a ver que si iré y a tiempo!
- Eso hay que verlo, más bien te dejo, que se me acaba el saldo...
- Ok, cuidate, nos vemos mañana.
- Bye
Saldo le quedaba un montón, pero le entro un temor a que esto se acabe y se desanime, no sabia como, pero había logrado sacar una “cita” en parejas, claro Paul y Cesar irían también, pero ellos son sus mejores amigos, ellos lo apoyarían y serían el soporte que él necesitaba ahora. El joven, a pesar de la emoción, logro descansar bien, mejor que nunca.
La luna se oculto más rápido de lo que le tomo salir, era un día claro, pero sin rastro de sol, se respira una aire puro como nunca, el joven no sabía si era porque era de esa forma o porque ese día era perfecto para él, sentía que nada saldría mal. Las horas pasaron rápido, en ellas había aprovechado en llamar a Paul y cesar para decirles de la salida, a lo que ellos dijeron que normal, que a las 5:30 estarían en plaza y que cualquier cosa lo apoyarían, también aprovecho para relajarse jugando videojuegos en Internet, si bien no era productivo, era relajante.
El ritual de un hombre para acicalarse es más rápido que el de una mujer, pero en caso de una cita con una chica soñada, uno se toma el tiempo y es lo que nuestro joven hizo. Eran las 3 de la tarde cuando empezó poniendo su terma planchado su ropa, todo a mínimo detalle, a pesar de vivir a 15 minutos del lugar designado para encontrarse, era una salida y todo tenía que ser perfecto, nada en él podía fallar. Eran las 4:30 y estaba listo, peinado a un estilo callejero con pelo parado, todo impecable, bañado en colonia, había estado ahorrando para comprarse un celular de S/. 400, pero nada importaba al fin saldría con ella, la bolsa debajo de su cama con las monedas y billetes tenía un total de S/. 260, de los que saco S/. 200.
Verifico que todo estaba bien hasta las 5 de la tarde que salio de su casa rumbo al paradero, la tarde estaba tranquila no había mucha gente en la calle, aún estaba claro. Al llegar al paradero, como nunca, habían 3 carros parados, vacíos, como esperándolo, de la nada el cobrador del carro del medio grita “Cincuenta toda la marina” a lo que él sube y apenas lo hace el carro arranca.
Llego a Plaza San Miguel alrededor de las 5:20, aún tenía 10 minutos para la hora pactada, no se apresuró, fue calmado, como nunca. Tan calmado que el mismo se sorprendió, de tal forma que no notó que en el camino vino solo en el carro y que este no sé paro en ningún paradero, como si quisiera que él llegase a su destino.
Llegó a teleticket de Wong a las 5:30 en punto, Plaza San Miguel por lo general es un centro comercial lleno de gente, y ese día no fue la excepción, pero teleticket, misteriosamente, estaba vacío. No paso mucho tiempo para que llegara ella, estaba muy hermosa, el joven se puso nervioso pero reunió todas sus fuerzas para decirle...
- Hola A...
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Parte 2 :D
